PINTURAS RUPESTRES PETROGLIFOS MONTÍCULOS, TUMBA DE TIRO Y LAVA VOLCÁNICA
VIDEO CLIPS
PINTURAS RUPESTRES

EL CERRO PELON

En Mixtlán, Jalisco; siendo las 16:45 horas del día cuatro de Junio del año dos mil dos, nos reunimos el Sr. Álvaro Ortega Guerrero, José de Jesús Ortega Sánchez y su servidor José de Jesús Preciado de León y partimos por la calle Independencia a explorar unos cerros ubicados como a cuatro kilómetros de la Cabecera Municipal en su lado oriente.
Recorrimos una brecha en no muy buenas condiciones y llegamos a una casa deshabitada junto el arroyo “El Salitrillo” propiedad del Sr. Ramón Preciado García, continuamos arroyo arriba, ascendiendo y bajando por un terreno accidentado, cruzamos un falsete donde una cerca de piedra divide los terrenos del Sr. Preciado y del Sr. Efrén González Rubio, enseguida nos internamos como 500 metros en esta propiedad y al llegar a un arroyito abandonamos el vehículo en que nos transportábamos, para continuar a pie nuestro recorrido en dirección de “El Cerro Pelón”. Avanzamos unos 150 metros por la rivera de aquel arroyito y luego ascendimos por una colina llena de robles y tepehuajes, empezamos a localizar grandes piedras que en su mayoría son de origen volcánico y cubiertas casi en su

totalidad de musgo y líquenes, su tamaño oscila entre lostres y ocho metros de diámetro, algunas rocas albergan bellas orquídeas (lirios de piedra) que alcanzan hasta 2 metros de longitud.
Siendo aproximadamente las cinco de la tarde de este martes de junio, el cielo está sumamente nublado, escuchamos rayos que retumban a lo lejos, percibimos un agradable olor a tierra mojada y vemos como grandes hilos grises de agua llueven rumbo a Cuyutlán y La Laja, apresuramos el paso sobre aquel suelo pedregoso y cubierto de una espesa alfombra de hojas secas, mismas que a cada paso que damos hacen estrepitoso ruido. Escalamos el cerro, mi compañero “El Chule” por el lado derecho, mi tío Álvaro por el centro y yo por la parte izquierda, como ninguno conocía el sitio exacto revisamos piedra por piedra, roca por roca y peñasco por peñasco, tratando de encontrar algún vestigio de tan anheladas pinturas que buscábamos. De pronto me vi frente a un gran peñasco, consideré que mediría algunos 25 metros de altura, la parte
 
superior simulaba una cresta o un piloncillo un poco curvo, la roca es de color blanco y de entre sus cuevas pequeñas hechas por algunas aves, pude observar que una aguililla sobrevolaba la cumbre, la cual quizá nerviosa por nuestra presencia daba fuertes graznidos, que en forma amenazante emitía para evitar que descubriéramos su nido; dicho peñasco tiene una franja que ciñe la mitad de su estatura y al pie de la gran roca crecen unos árboles, que sin ser tan gruesos y a manera de baya custodian la base de la roca, la cual tiene además unas concavidades o pequeñas cavernas que apenas si alcanzan los 2 o 3 metros de fondo por 5 y hasta 15 metros de altura. En el techo de estas cuevas se encuentran gran cantidad de panales de avispas negras.
Me acerqué a la pared rocosa que en su mayoría es de color blanco grisáceo y alcancé a distinguir algunas manchas de color rojo-oxidado, y haciendo un alto esfuerzo imaginativo, descubrí algunos círculos de doble línea y muy cerca, otras líneas verticales de escasos 30 cms que se agrupaban en un número
de 5 y 7; esto me impactó tanto que por algunos instantes fijé mi vista en esos grabados mientras en mi mente se agolparon mil ideas desordenadas, tratando de recordar la información y las fotografías que sobre las pinturas rupestres de Baja California yo había consultado; consideré la gran similitud de las pinturas, la forma de la caverna y su profundidad, el paisaje, su ubicación cerca de un arroyo, etc. tantos y tantos elementos que me hicieron estar seguro que lo que yo observaba, eran efectivamente... “Pinturas Rupestres”.
Una emoción nunca antes sentida recorrió mi cuerpo, mis pulsaciones se hicieron fuertes y aceleradas, estaba yo frente a un vestigio auténtico de nuestros antepasados y eso para mí era un privilegio, me sentía feliz, no pronuncié palabra alguna solo mis labios dejaron escapar un ¡ooh! Mi vista seguía fija, casi sin parpadear, pasé un instante así, luego recordando a mis compañeros... lancé un fuerte grito diciéndoles ¡aquí están, vénganse!. Por el ruido que provocaban al caminar pisoteando la hojarasca seca... creo que no me oyeron, solo mi tío Álvaro me escuchó y se dirigió a donde yo estaba.
Le señalé con el índice de mi mano derecha las difusas imágenes grabadas en la pared rocosa, mi tío al igual que yo, no nos sentíamos satisfechos del todo y comencé a recorrer con mi vista la caverna, enseguida dando unos paso descubrí mas figuras, tales como: caras humanas, cruces, un animal mamífero y muchas otras que no entendíamoso mejor dicho no se apreciaban claramente.
 

Caminé unos 20 metros lineales de la caverna y ahí localicé un grupo de pinturas mucho más claras, fueron las que más me impactaron, estas están como a tres metros de altura del piso y se agrupan en 3 conjuntos, los cuales trataré de explicar:
a).- Primer conjunto: en la parte superior se representan 5 líneas verticales de 20 cms y una más al lado derecho, también es vertical como en 10 cms, luego quiebra a la derecha 5 cms y baja otros 5 cms.
b).- Segundo conjunto: éste es horizontal en 95 cms y consta de 3 dibujos, el primero es una línea semi-recta, el segundo es una línea quebrada como triángulos de dos lados, es decir sube y baja sin cortar la línea y el tercero es una fila de puntos semi-separados.
c).- Tercer conjunto: consta de 12 líneas verticales, acomodadas en su parte inferior al mismo nivel, sin embargo la altura del lado izquierda es pequeña, continúa en forma ascendente hasta el centro y luego vuelve a bajar hasta la última en lado derecho, estas 12 líneas son cruzadas por una barra horizontal a media altura (es decir a manera de dar la impresión

de ser un barandal o corral) y otra línea más grande que todo el conjunto, la cual cruza en forma inclinada hacia la derecha.
Enseguida mi tío Álvaro dejándome solo frente a las pinturas, ascendió por un costado del peñasco y llamó fuertemente a “El Chule”, el tercer compañero, que retirado de nosotros seguía buscando algunos vestigios, luego que le informamos del hallazgo llegó presuroso y exclamó: — “estas son las pinturas que me dijo mi papá cuando andábamos de cacería”— llenos de júbilo nos tomamos algunas fotografías en ese sitio.
Deseo manifestar que no resistí la tentación de tocar aquellas imágenes, por lo cual estiré mi brazo y con mi mano presioné sobre aquellas figuras, además limpié el polvo que las cubría y me percaté que se hacían más visibles; también cometí el atrevimiento de raspar con mi uña un pequeño tramo de pintura y me sorprendí por que no se deterioró absolutamente nada, entonces comprendí
 
que se utilizó material de alta calidad, y por ende la razón que se han conservado por bastantes años, a pesar de su ubicación y el efecto de los fenómenos naturales; de igual forma tomé en mi boca un poco de agua y la rocié en una de las figuras y pude darme cuenta que las pinturas se hacían mucho más claras.
Antes de retirarnos de este sitio observé que la lluvia, el viento, el polvo y el sol alcanzan en forma directa a algunas pinturas y son éstas las que representan mayor grado de deterioro, de ahí que no pudiésemos reconocer la totalidad de los dibujos, si embargo podría atreverme a señalar que un 60% de ellos están en perfectas condiciones de conservación.
Deseo concluir mi narración con el firme propósito de proteger este tesoro incalculable de la arqueología, legado de nuestros antepasados, patrimonio de la humanidad, único en Jalisco y por suerte ubicado en nuestro Municipio, uno de los más chicos de nuestra Patria, pero grande por sus riquezas arqueológicas y prehispánicas.
¡ Felicidades mixtlenses ¡

José de Jesús Preciado de León.
 


LA PIEDRA ESCRITA

La tarde del 25 de Septiembre del año 2002, quedará registrada como una fecha importante en la historia de Mixtlán, ya que en esta ocasión su servidor José de Jesús Preciado de León, me di a la tarea de realizar un viaje de valoración a la Comunidad de Agua Zarca, población ubicada a 30 Kms al Noroeste de la Cabecera Municipal, donde según notificación del Sr. Antonio Arce Ibarra, existen 2 sitios con dibujos al parecer rupestres, por ello me dirigí a esos lugares en compañía del C. Héctor Uribe Solano, quien es Locutor de la Radio, Director de TeleCable de Ameca y Colaborador de Canal 8 de Guadalajara; de igual forma fueron los Regidores del H. Ayuntamiento el C. Sebastián García Hernández y el C. Francisco Salvador Ramírez Fregoso; así mismo el Sr. Marco Antonio Baca Loera y su hijo Marco Aurelio Baca Morales.
Primeramente el Reportero para la Televisión, el C. Sebastián García y yo, acudimos al medio día a la Comunidad de San Antonio de los Macedo, municipio de Atenguillo, Jalisco; a filmar un

 
conjunto de petroglifos a ese lugar. Serían las cuatro de la tarde cuando nos dirigimos a la población de Agua Zarca, el clima otoñal estaba cálido, el sol caí a plomo y el cielo lucía completamente azul; así recorrimos los primeros kilómetros de buena brecha hasta llegar a Cuyutlán y La Laja; a partir de ahí el camino es malo, sin embargo el bosque está bello, lleno de robles, ocotes, lechuguillas y varias especies de plantas en pleno floreo.
Pasamos el crucero a El Ollejo y metros más adelante nos detuvimos a admirar el hermoso cañón del Arroyo “San Gregorio”, así como el acantilado rocoso que resalta muy cerca de los ranchos El Llano, El Vigía y Emiliano Zapata.
Después de extasiar nuestra mirada y hacer varias tomas fotográficas, proseguimos descendiendo por aquella angosta brecha, de pronto y a medio camino, pudimos ver a una culebra enrollada, nuestra camioneta pasó sobre ella sin tocarla, por lo que no intentó retirarse, nosotros llenos de curiosidad bajamos y Héctor procedió a filmar los movimientos hábiles y amenazantes de
 

este reptil, Francisco con una rama de roble la sujetó al suelo para inmovilizarla, solo así pudimos ver la anatomía del animal y sus colores, dicha culebra nos pareció poco común y ninguno atinaba en describir a que especie correspondía (más tarde nos confirmaron que era un “coralcuate”), su color era negro aterciopelado, de la cabeza hasta medio lomo era rojo después se confundía con el negro, tenía la figura como de víbora (empero sin cascabel) y su vientre era amarillento. Momentos después liberamos a la culebra y ésta se perdió entre la hojarasca del camino.
Después de un rato llegamos a la casa del Sr. Antonio Arce, el cual se unió a nuestro grupo y nos guió 3 Kms de Agua Zarca con rumbo al noreste, el vehículo lo estacionamos en un cerro semi-árido entre unos robles y unas rocas, serían las 7 de la noche y aún así proseguimos por un camino de herradura muy accidentado, 500 metros más adelante llegamos al bordo del acantilado, junto a un gran peñasco, donde pudimos admirar una figura antropomorfa como a 5 metros de la superficie, al cual me permito describir:
“Es una pintura rupestre muy similar a las encontradas en “El Cerro Pelón” localizado en laCabecera Municipal de Mixtlán; representa a un ser humano y mide 40 cms de altura por 20 cms de ancho, es de color rojo óxido y se utilizó la técnica del aerógrafo, de igual forma el material

en cuestión es la representación muy probable de un chamán, podemos verlo de pie con los brazos extendidos y doblados hacia arriba, con los 5 dedos de sus manos abiertos, se le aprecia en la cabeza un par de astas, se nota además su tronco corporal y sus pies. Unos centímetros más abajo existen una hilera de 3 dibujos que no es posible describir ya que el tiempo ha deteriorado la pintura, de igual forma más a la derecha existen otras figuras muy abstractas”.
Enseguida caminamos al oriente como 30 metros mas abajo y nos encontramos un texto grabado sobre una pared rocosa y plana, la cual fue cincelada para lograr su durabilidad y lo escrito textualmente dice así:
“ Junio 8/874. Estuve por orden de la Sociedad de Geografía y Estadística de México en busca de Jeroglíficos de los antiguos Anáhuac y no se encontraron. A. A. Ramos”. Como podemos notar, hace 128 años un arqueólogo buscaba unos “jeroglíficos” que no encontró, a título muy personal quiero hacer las siguientes reflexiones: a) No localizó las pinturas rupestres ubicadas a tan solo 30 metros o si las miró no le interesaron estos dibujos; b) Buscaba quizá “petroglifos”, mismos que en esta zona no existen; o c) Si en estas fechas (1874) buscaba indicios arqueológicos en esta Sierra, esto significa que ya tenían referencias en la Cd. de México de la existencia aquí de grabados indígenas.
 


LAS SANTAS MARIAS

Una vez revisada toda la roca y como a las 8 de la noche, nos dirigimos al sitio denominado “Las Santas Marías”, lugar ubicado como a 50 metros del arroyo del mismo nombre y muy cerca de la brecha que conduce a las comunidades de El Vigía y Emiliano Zapata, ahí existen unos peñascos como de 30 metros de altura sobre la falda de un cerro, y como a 2 y 3 metros de la superficie, se localizan unas Pinturas Rupestres muy visibles que representan lo siguiente:
“Una figura humana con los brazos y pies extendidos, aquí sus 20 dedos se notan abiertos; bajo este dibujo se aprecia un círculo como la

cabeza de otra persona más grande con su brazoizquierdo levantado, pareciera que está sosteniendo en alto a la primera. A 50 cms a la izquierda y un poco abajo está pintado un dibujo con muchas líneas entrecruzadas (aparentemente como un petate); haciendo una conjetura personal me atrevo a interpretar de que asociando las dos figuras ‘se trata de un ritual funerario de un personaje importante para la tribu’. Encontramos además algunas figuras no completas de individuos y otras más del tipo petate. Todos los dibujos están en color rojo óxido, compuesto por minerales y con la técnica del aerógrafo”.

José de Jesús Preciado de León.

 
PINTURAS RUPESTRES PETROGLIFOS MONTÍCULOS, TUMBA DE TIRO Y LAVA VOLCÁNICA VIDEO CLIPS

Para más información sobre la Arqueología en Mixtlán, email: pintorjal@hotmail.com